viernes, 29 de abril de 2011

Para su información

Vengo a decirle a mis demonios y fantasmas que la lucha ha sido muy dura hasta ahora. Ha corrido mucha sangre y lágrimas de más. Sin duda el dolor a mermado hasta lo más profundo de mis entrañas.
Todas ellas lo saben, todas lo sienten y se quejan y gritan y luchan. Ellas, que nunca se cansan de pelear una batalla que ni siquiera les pertenece. No me han abandonado.
Y qué si no lo grito?! Y qué si lo he callado tanto tiempo?! Y qué, si de pronto no me da la gana de esconderlo más...
Todas las emociones inundan, los dolores y los miedos ahogan. Mi voz se escucha cada vez más rasposa, mi garganta se cierra y se abre tan caprichosa como mis propios pensamientos.
Por eso vengo a escribirlo, por si ya no lo puedo decir...
Lean bien, demonios y fantasmas, lean todos y cada uno de ustedes. Me han tenido mordiendo el polvo tantas veces... he aguantado sus burlas y sus desaires. Me han dado golpes de realidad que, confieso, algunos ya olvidé.
Qué poca compasión me han tenido! (Qué poca compasión me he tenido!)
Cambio los golpes de realidad por epifanías, cambio el polvo por miel, cambio las burlas por risas honestas (groseras y maleducadas, pero honestas), se permutan los desaires por victorias. Por amores. Por salvación.
Regresen pronto demonios. Los voy a estar esperando...