Tenerte tan lejos no era mejor que saberte tan cerca y saber que no te veré. Siempre fuiste y estuviste en cada paso de estas fechas; en estos días, nos tuvimos tan eternos, tan amados, tan pegados, tan nosotros.
Terminó, nos dolimos, nos alejamos. Ahora nos reinventamos, nos acordamos y seguimos lejanos.
Tomar esas ideas, las que siempre rondaron, las que siempre me dijeron que te buscara, que te lo contara, que merecías saber que esto no murió, que quizá esta larga pausa terminó.
Tal vez atreverme y contarte que ahora comienzo a ser la que siempre planeé; que nunca con tanto esfuerzo como ahora, pero lo logré.
Tu tiempo y mi tiempo que nunca volverán a ser el nuestro. Y aun así, me permito desearnos tener 5 minutos a solas, los dos, de frente y a los ojos.
Todavía.
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